{"id":12081,"date":"2024-01-24T17:18:49","date_gmt":"2024-01-24T17:18:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaacropolis.com\/?p=12081"},"modified":"2024-01-24T17:19:01","modified_gmt":"2024-01-24T17:19:01","slug":"ignorancia-y-oscurantismo-consecuencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/ignorancia-y-oscurantismo-consecuencias\/sociedad\/comunicados\/","title":{"rendered":"IGNORANCIA Y OSCURANTISMO, CONSECUENCIAS"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cLa ignorancia y el oscurantismo en todos los tiempos no han producido m\u00e1s que reba\u00f1os de esclavos para la tiran\u00eda.\u201d Emiliano Zapata<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos mexicanos, aun en la actualidad, deber\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9 raz\u00f3n, en la Edad Media, la lectura y la escritura eran un privilegio de quienes estaban en el poder, es decir, de sacerdotes y se\u00f1ores feudales. Y no s\u00f3lo eso, sino incluso, por qu\u00e9 se prohib\u00edan los libros, se quemaban y se consideraban herejes a quienes los pose\u00edan. Se recordar\u00e1 el \u00cdndice de libros prohibidos de la Inquisici\u00f3n (en lat\u00edn, desde 1612, Index Librorum Prohibitorum et Derogatorum), que fue la relaci\u00f3n de libros establecida por la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola cuya difusi\u00f3n y lectura estaba prohibida en los territorios de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica. La primera edici\u00f3n data de 1551, la \u00faltima se llev\u00f3 a cabo en 1948 y qued\u00f3 abolida por el papa Pablo VI en 1966. A lo largo de 412 a\u00f1os, cientos de autores pasaron por esta lista. Es recomendable leer \u201cEl nombre de la rosa\u201d de Umberto Eco, donde expone dicha pr\u00e1ctica.<br>En esa lista, que contemplaba m\u00e1s de 6 mil libros, estuvieron Ren\u00e9 Descartes, Thomas Hobbes, Denis Diderot, Alexandre Dumas y David Hume; tambi\u00e9n tuvo ese \u201cprivilegio\u201d la obra completa de Erasmo de R\u00f3terdam; asimismo, los cient\u00edficos Galileo Galilei, Cop\u00e9rnico y Kepler engrosaron la lista. Y, obras como Madame Bovary de Flaubert, El Lazarillo de Tormes y el Cancionero general tambi\u00e9n formaron parte de este \u00cdndice, y no se salvaron algunos libros contempor\u00e1neos que se deb\u00edan leer bajo permiso de confesi\u00f3n, como El llano en llamas y Pedro P\u00e1ramo de Juan Rulfo.<br>Tratando de responder por qu\u00e9 la lectura y la escritura eran (y siguen siendo en la actualidad) un privilegio en el Medievo, dir\u00e9 en primer lugar que el conocimiento es poder, pues quien tiene el conocimiento tiene el control de la sociedad en general y del ser humano, en particular. Porque leer, estudiar, es apoderarse del conocimiento para poder transformar nuestra realidad, es conocer la causa de los fen\u00f3menos, es blindarse ante la manipulaci\u00f3n; porque leer, conocer, se vuelve subversivo para quienes ostentan el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico del planeta; porque cambia nuestra manera de pensar y de ver el mundo, porque nos vuelve rebeldes ante el status quo y, como suele decirse en nuestros d\u00edas, nos convierte en \u201caspiracionistas\u201d.<br>\u200bSi el estudio y el conocimiento son el camino para descubrir lo desconocido, para alumbrar el camino en la oscuridad (quien lee es como quien bucea en el fondo del mar para encontrar un tesoro); entonces, por qu\u00e9 tantos mexicanos, pudiendo hacerlo, nos negamos a leer, si leer es ser libre de pensamiento, sobre todo si leemos lo correcto.<br>\u200bLa pandemia del Covid-19 trajo no solamente todos los males que ya conocemos, sino tambi\u00e9n un peque\u00f1o beneficio: de acuerdo con cifras oficiales, durante la pandemia aument\u00f3, aunque sea poco, la cantidad de mexicanos que leyeron un libro o m\u00e1s: \u201c\u2026 Durante el 2022 el promedio de libros le\u00eddos alcanz\u00f3 3.9 al a\u00f1o, el nivel m\u00e1s alto desde el 2016, de acuerdo con cifras del Molec 2022 (M\u00f3dulo sobre Lectura) del Inegi\u201d. Fue en los a\u00f1os 2021 y 2022 donde se report\u00f3 un ascenso en el h\u00e1bito de la lectura de libros, con promedios de 3.7 y 3.9 t\u00edtulos, respectivamente. Todo esto sugiere que los periodos de confinamiento durante la pandemia impulsaron el inter\u00e9s por los libros y tiempo para leer, mientras que este buen h\u00e1bito result\u00f3 nuevamente sacrificado por el regreso a las actividades presenciales. De esta manera, el promedio de libros le\u00eddos en los \u00faltimos 12 meses se equipara al promedio del reporte correspondiente al 2020 (de 3.4 libros), es decir, antes de la pandemia. Despu\u00e9s de la pandemia, el h\u00e1bito de la lectura se ha vuelto a contraer. \u201cEntre 2016 y 2023, el porcentaje de la poblaci\u00f3n alfabeta lectora en el pa\u00eds ha decrecido 12.3% (pas\u00f3 de 80.8% a 68.5% de este sector), pero durante el \u00faltimo a\u00f1o este descenso ha sido el m\u00e1s pronunciado del \u00faltimo lustro\u201d.<br>No desconozco que el h\u00e1bito de la lectura no es una de las actividades fuertes entre los mexicanos y, tampoco, que un porcentaje de quienes no leen se debe a los altos niveles de pobreza y marginaci\u00f3n que provoca bajo grado de escolaridad, adem\u00e1s, de que leer puede ser caro, inaccesible o imposible para una gran parte de la poblaci\u00f3n: \u201cEn las familias ricas se lee mucho m\u00e1s que en las pobres porque estas \u00faltimas destinan casi el total de sus ingresos s\u00f3lo a las necesidades b\u00e1sicas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La OCDE (Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3micos), un grupo de pa\u00edses de ingreso alto y medio alto al que M\u00e9xico pertenece, encontr\u00f3 una relaci\u00f3n directa entre el h\u00e1bito de lectura y los resultados en las evaluaciones PISA: \u201clos estudiantes que m\u00e1s leen por placer obtienen mejores notas. Pero los estudiantes con desventajas socioecon\u00f3micas tienden a desarrollar con menor fuerza el gusto por la lectura, lo que los coloca en una posici\u00f3n de vulnerabilidad educativa. Universalizar el acceso a la educaci\u00f3n y hacerlo efectivo es una de las grandes tareas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, no leer regularmente puede tener consecuencias negativas en varios aspectos importantes, como la habilidad de comprensi\u00f3n y lectura, el l\u00e9xico, la capacidad de concentraci\u00f3n, el conocimiento general y la habilidad de escritura. Por eso, es importante hacer tiempo para leer con regularidad y aprovechar los muchos beneficios y conocimientos que se pueden adquirir a trav\u00e9s de la lectura. Y la consecuencia mayor de no leer, es volvernos v\u00edctimas de intereses oscuros, de la manipulaci\u00f3n pol\u00edtica y, como dice el comercial de alguna librer\u00eda: \u201cno leer puede hacer que votes por L\u00f3pez Obrador y Morena\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa ignorancia y el oscurantismo en todos los tiempos no han producido m\u00e1s que reba\u00f1os de esclavos para la tiran\u00eda.\u201d Emiliano Zapata Muchos mexicanos, aun en la actualidad, deber\u00edamos preguntarnos&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":12082,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"two_page_speed":[],"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[86],"tags":[],"class_list":["post-12081","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12081"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12083,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12081\/revisions\/12083"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}