{"id":18301,"date":"2024-10-08T21:37:51","date_gmt":"2024-10-09T03:37:51","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaacropolis.com\/?p=18301"},"modified":"2024-10-08T21:37:56","modified_gmt":"2024-10-09T03:37:56","slug":"el-mendigo-y-el-ladron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/el-mendigo-y-el-ladron\/columnas\/","title":{"rendered":"El mendigo y el ladr\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">POR: Guadalupe Orona Ur\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cA lo largo de una avenida risue\u00f1a van y vienen los transe\u00fantes, hombres y mujeres, perfumados, elegantes, insultantes. Pegado a la pared est\u00e1 el mendigo, la pedig\u00fce\u00f1a mano adelantada, en los labios temblando la s\u00faplica servil:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2014\u00a1Una limosna, por el amor de Dios!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>De vez en cuando cae una moneda en la mano del pordiosero, que este mete presuroso en el bolsillo prodigando alabanzas y reconocimientos\ufffc degradantes. El ladr\u00f3n pasa, y no puede evitar el obsequiar al mendigo con una mirada de desprecio. El pordiosero se indigna, porque tambi\u00e9n la indignidad tiene rubores, y refunfu\u00f1a atufado:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2014\u00bfNo te arde la cara, \u00a1brib\u00f3n! De verte frente a frente de un hombre honrado como yo? Yo respeto la ley: yo no cometo el crimen de meter la mano en el bolsillo ajeno. Mis pisadas son firmes, como las de todo buen ciudadano que no tiene la costumbre de caminar de puntillas, en el silencio de la noche, por las habitaciones ajenas. Puedo presentar el rostro en todas partes; no rehuy\u00f3 la mirada del gendarme; el rico me ve con benevolencia y, al echar una moneda en mi sombrero, me palmea el hombro dici\u00e9ndome: \u201c\u00a1buen hombre!\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El ladr\u00f3n se baja el ala del sombrero hasta la nariz, hace un gesto de asco, lanza una mirada escudri\u00f1adora en torno suyo, y replica al mendigo:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2014No esperes que me sonroje yo frente a ti, \u00a1vil mendigo! \u00bfHonrado t\u00fa? La honradez no vive de rodillas esperando que se le arroje el hueso que ha de roer. La honradez es altiva por excelencia. Yo no s\u00e9 si soy honrado o no lo soy; pero te confieso que me falta valor para suplicar al rico que me d\u00e9, por el amor de Dios, una migaja de lo que me ha despojado. \u00bfQue violo la ley? Es cierto; pero la ley es cosa muy distinta de la justicia. Violo la ley escrita por el burgu\u00e9s, y esa violaci\u00f3n contiene en s\u00ed un acto de justicia, porque la ley autoriza el robo del rico en perjuicio del pobre, esto es, una injusticia, y al arrebatar yo al rico parte de lo que nos ha robado a los pobres, ejecuto un acto de justicia. El rico te palmea el hombro porque tu servilismo, tu bajeza abyecta, le garantiza el disfrute tranquilo de lo que a ti, a m\u00ed y a todos los pobres del mundo nos ha robado. El ideal del rico es que todos los hombres tengamos alma de mendigo. Si fueras hombre, morder\u00edas la mano del rico que te arroja un mendrugo. \u00a1Yo te desprecio!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El ladr\u00f3n escupe y se pierde entre la multitud. El mendigo alza los ojos al cielo y gime:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2014\u00a1Una limosna, por el amor de Dios!\u201d <\/em>(Regeneraci\u00f3n, 4.\u00aa \u00c9poca, n\u00fam. 216, 11 de diciembre de 1915).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este cuento lo escribi\u00f3 Ricardo Flores Mag\u00f3n en 1915, queriendo poner en alto la dignidad del hombre ante la injusticia y ante el robo permanente que la clase poderosa, econ\u00f3micamente hablando, y tambi\u00e9n la clase pol\u00edtica encargada de velar por sus intereses, hacen al pueblo trabajador al no pagarle todo su trabajo, al proporcionarle un salario miserable, insuficiente para el sostenimiento de la familia; a trav\u00e9s del uso faccioso del presupuesto p\u00fablico, producto de los impuestos (impuestos a la fuerza por el gobierno y no a trav\u00e9s del voto popular), utilizado en beneficiar a los ricos y magnates de nuestro pa\u00eds y al no resolver los grandes problemas de servicios, infraestructura, salud, educaci\u00f3n, vivienda, etc., del pueblo mexicano; el robo que hacen todas las empresas, mexicanas y extranjeras de las riquezas nacionales de nuestro pa\u00eds, o pregunt\u00e9monos, \u00bfqui\u00e9n les cedi\u00f3 las tierras? \u00bfQui\u00e9n les regal\u00f3 las minas, los bosques, las playas, etc.?&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, tambi\u00e9n, en este breve cuento, el autor nos dice cu\u00e1l es, desde siempre, el objetivo de los grandes ricos y sus representantes en el gobierno: \u201c<em>El ideal del rico es que todos los hombres tengamos alma de mendigo\u201d<\/em>. Y, precisamente, mucho de eso pretenden en nuestro pa\u00eds, ahora nos arrojan unas tarjetitas con unos cuentos pesos (dinero que es nuestro, de la riqueza producida por nuestro trabajo y de los impuestos) y nos soban la espalda, como a su \u201cmascotita\u201d (en su ma\u00f1anera del 29 de marzo de 2019, L\u00f3pez Obrador dijo que: \u201c\u2026 Hasta los animalitos -que tienen sentimientos, ya est\u00e1 demostrado- ni modo que se le diga a una mascota: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2018A ver, vete a buscar tu alimento\u2019. Se les tiene que dar su alimento\u2026\u201d) y aspiran a mantenernos callados, votando como quieren, aplaudiendo todas las barbaridades que hacen y todas las mentiras que nos prodigan todos los d\u00edas, y lo que es a\u00fan m\u00e1s inhumano, manteniendo al pueblo en la miseria, ignorancia e insalubridad, pero sobre todo, intentando volverlo indigno; haci\u00e9ndolo que olvide su honor y su dignidad; \u201cla dignidad del individuo consiste en no ser reducido al vasallaje por la largueza de otros (Antoine de Saint-Exupery). En este nuestro M\u00e9xico, el pueblo debe de entender que, como dijo Nelson Mandela: \u201cSolucionar la pobreza no es un gesto de caridad. Es un acto de justicia. Es la protecci\u00f3n de un derecho fundamental, el derecho a la dignidad y a una vida decente\u201d. \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR: Guadalupe Orona Ur\u00edas. \u201cA lo largo de una avenida risue\u00f1a van y vienen los transe\u00fantes, hombres y mujeres, perfumados, elegantes, insultantes. Pegado a la pared est\u00e1 el mendigo, la&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":18302,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"two_page_speed":[],"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-18301","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18301"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18301\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18303,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18301\/revisions\/18303"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}