{"id":22383,"date":"2026-02-20T15:19:05","date_gmt":"2026-02-20T21:19:05","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaacropolis.com\/?p=22383"},"modified":"2026-02-20T15:19:17","modified_gmt":"2026-02-20T21:19:17","slug":"alberto-ginez-disciplina-y-honestidad-para-construir-un-emporio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/alberto-ginez-disciplina-y-honestidad-para-construir-un-emporio\/reportajes_especiales\/","title":{"rendered":"Alberto Ginez: disciplina y honestidad para construir un emporio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Alberto Ginez Altamirano<\/strong>, presidente del Consejo de Administraci\u00f3n de&nbsp;<strong>Grupo Ginez<\/strong>, es un claro ejemplo de que la disciplina, la honestidad y la capacidad de asumir riesgos son ingredientes esenciales para transformar la vida y los negocios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su historia est\u00e1 marcada por un origen humilde y un camino lleno de retos, que supo convertir en la base de un emporio con presencia en&nbsp;<strong>15 estados de la Rep\u00fablica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en&nbsp;<strong>San Felipe Maderas<\/strong>, un peque\u00f1o pueblo de la&nbsp;<strong>Sierra Negra en Puebla<\/strong>, Alberto creci\u00f3 en un entorno de carencias, pero siempre con la convicci\u00f3n de superarse. A los&nbsp;<strong>14 a\u00f1os<\/strong>&nbsp;sali\u00f3 de su comunidad para buscar oportunidades; sin embargo, la vida lo enfrent\u00f3 pronto a la adversidad. La enfermedad, la falta de estudios y los empleos temporales parec\u00edan limitar su horizonte, pero su&nbsp;<strong>car\u00e1cter decidido<\/strong>&nbsp;lo llev\u00f3 a escribir una historia distinta.<\/p>\n\n\n\n<p>El inicio de su trayectoria empresarial surgi\u00f3 casi de manera accidental. Tras ayudar a su hermana en la venta de cloro y pino en un triciclo, descubri\u00f3 su habilidad para el&nbsp;<strong>comercio<\/strong>&nbsp;y la pasi\u00f3n por generar su propio camino. Muy pronto, la disciplina en el trabajo y la capacidad de arriesgarse le permitieron consolidar un peque\u00f1o negocio que, con los a\u00f1os, se transform\u00f3 en&nbsp;<strong>Grupo Ginez<\/strong>, hoy con&nbsp;<strong>47 sucursales<\/strong>&nbsp;en toda la Rep\u00fablica y un&nbsp;<strong>crecimiento constante<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Su mayor fortaleza, asegura, es no temerle al&nbsp;<strong>riesgo<\/strong>: \u201cMe gusta tomar muchos riesgos; si las cosas no resultaban, lo peor que pod\u00eda pasar era regresar al triciclo, y eso nunca me dio miedo\u201d. A esta visi\u00f3n, suma un valor que lo acompa\u00f1a en cada decisi\u00f3n: la&nbsp;<strong>honestidad<\/strong>. Un principio aprendido en su familia y que, a lo largo de su vida, ha replicado en sus relaciones personales, empresariales y comerciales. Para \u00e9l, ser honesto no es negociable: es la llave que abre puertas y la base de la&nbsp;<strong>confianza<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, con&nbsp;<strong>m\u00e1s de dos d\u00e9cadas en Pachuca<\/strong>&nbsp;y una vida marcada por el esfuerzo,&nbsp;<strong>Alberto Ginez Altamirano<\/strong>&nbsp;se define como un empresario que cree en la disciplina y en el&nbsp;<strong>emprendimiento<\/strong>&nbsp;como herramientas para combatir la pobreza. Su mensaje es claro: \u201cLos negocios son un ant\u00eddoto contra la miseria. Emprender siempre vale la pena; fracasar no es el fin, es parte del camino\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><em>\u201cEl \u00e9xito no depende del punto de partida, sino del valor para arriesgarse y la honestidad para sostener lo logrado.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote><\/figure>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Ginez Altamirano, presidente del Consejo de Administraci\u00f3n de&nbsp;Grupo Ginez, es un claro ejemplo de que la disciplina, la honestidad y la capacidad de asumir riesgos son ingredientes esenciales para&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":22384,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"two_page_speed":[],"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[3353,89,91],"class_list":["post-22383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes_especiales","tag-100-hombres","tag-hidalgo","tag-pachuca"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22383"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22385,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22383\/revisions\/22385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}