{"id":2574,"date":"2023-04-04T18:51:28","date_gmt":"2023-04-04T18:51:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaacropolis.com\/?p=2574"},"modified":"2023-04-04T18:51:30","modified_gmt":"2023-04-04T18:51:30","slug":"enajenacion-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/enajenacion-digital\/columnas\/","title":{"rendered":"Enajenaci\u00f3n digital"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Guadalupe Orona Ur\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia ha venido a complicar m\u00e1s la vida de la inmensa mayor\u00eda de los humanos y, en pa\u00edses como el nuestro, derivado de su mal tratamiento, de la incapacidad e indolencia para enfrentarla por parte del gobierno, simplemente ha hecho estragos en todos los \u00e1mbitos: salud, econom\u00eda, empleo y educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda en colaboraciones anteriores que son millones los ni\u00f1os y j\u00f3venes los que han abandonado la escuela, y millones que, aunque siguen formalmente inscritos, su educaci\u00f3n es muy deficiente a trav\u00e9s de los mecanismos virtuales o simplemente les es imposible conectarse a sus clases virtuales. La UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) se\u00f1ala que el cierre de centros escolares y la p\u00e9rdida por la educaci\u00f3n a distancia son factores que tendr\u00e1n un impacto global en la salud mental de los ni\u00f1os en todo el mundo, pero mayormente en pa\u00edses de ingresos medios y bajos, como M\u00e9xico. Y si a esto le sumamos, la \u201cdemencia digital\u201d o el \u201cembrutecimiento digital\u201d, como le ha llamado un estudioso de la salud mental, podemos imaginar a nuestras futuras generaciones de mexicanos; con esta real preocupaci\u00f3n, quiero hoy compartir con todos ustedes algunas reflexiones al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, como acertadamente se\u00f1ala el Dr. Abel P\u00e9rez Zamorano en uno de sus art\u00edculos: \u201cLa econom\u00eda de cada \u00e9poca impone y expresa su poder e intereses en todos los \u00e1mbitos de la vida social: en las artes, la educaci\u00f3n, la comunicaci\u00f3n, las leyes, la filosof\u00eda, la \u00e9tica. Espec\u00edficamente, en la sociedad capitalista rige el principio de maximizar la ganancia, para lo cual se debe vender lo m\u00e1s posible, aun mercanc\u00edas innecesarias, o da\u00f1inas (la mercadotecnia es instrumento formidable para conseguirlo)\u201d. Es decir, la estructura socioecon\u00f3mica demanda un tipo de ciudadano hecho para lograr sus intereses sin importar el da\u00f1o personal o social causado. Sin dejar de reconocer que las nuevas tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n son muy importantes y \u00fatiles (aunque ya vimos que para las clases virtuales no se dieron las condiciones para que los ni\u00f1os y j\u00f3venes las usaran), obviamente, si son bien<br>empleadas, tambi\u00e9n tienen un alto riesgo y est\u00e1n causando estragos en la ni\u00f1ez y la juventud, efectos que quiz\u00e1s los padres algo podamos mitigar para tener hijos m\u00e1s nuestros y menos de las redes sociales y de la internet; menos enajenados y manipulables.<\/p>\n\n\n\n<p>Manfred Spitzer, se\u00f1ala en su libro \u201cDemencia digital\u201d que: \u201cA los pol\u00edticos responsables de la educaci\u00f3n les gusta alabar la elevada utilidad did\u00e1ctica de los medios digitales. Y los grupos de presi\u00f3n de las empresas de software se frotan las manos con las ofertas sensacionales que abrir\u00e1n a<br>nuestros hijos, las puertas de un futuro mejor. Nada funciona hoy en d\u00eda sin ordenadores, tel\u00e9fonos inteligentes ni internet.\u00a0Sin embargo, todo ello entra\u00f1a unos peligros inmensos, porque su utilizaci\u00f3n intensa debilita nuestro cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os y los adolescentes pasan m\u00e1s del doble de tiempo con medios digitales que en la escuela. Las consecuencias son trastornos del lenguaje y del aprendizaje, d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, estr\u00e9s, depresiones y una disposici\u00f3n creciente a la violencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el pr\u00f3logo se advierte que: \u201cA la vista de este preocupante estado de cosas, el doctor Spitzer recuerda sus obligaciones a padres, a profesores y a pol\u00edticos. Reclama una informaci\u00f3n objetiva sobre los riegos y exige a los padres que pongan l\u00edmites al pasatiempo digital de sus hijos para que no se vean arrastrados a la demencia digital y por el bien de su propio futuro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En su art\u00edculo, Ellen Kositza, periodista y escritora alemana, comenta que el eminente investigador de temas sobre el cerebro humano y la mente nos advierte: \u201c\u2026que cada hora que se pasa delante de una pantalla de medios digitales es un tiempo perdido para los ni\u00f1os\u201d. Y nos dice: \u201ces dif\u00edcil de creer,<br>los alumnos alemanes de noveno grado pasan una media de siete horas y catorce minutos al d\u00eda frente a la televisi\u00f3n, el v\u00eddeo, Internet y los juegos de ordenador. Esto ni siquiera incluye la pantalla del Smartphone\u2026 Un joven que desplaza la mayor parte de sus actividades a la \u00abred\u00bb en lugar de entrenar su voluntad, su creatividad y su formaci\u00f3n de opini\u00f3n mediante el deporte, el teatro, la lectura de peri\u00f3dicos o las manualidades, perder\u00e1 casi con toda seguridad su autocontrol afectivo. Los s\u00edntomas de estr\u00e9s (como la depresi\u00f3n y el insomnio), la falta de visibilidad social y los problemas escolares son algunas de las consecuencias\u201d. Y concluye su interesante art\u00edculo, dici\u00e9ndonos: \u201cLos consejos concretos para un adecuado entrenamiento del cerebro que ofrece Spitzer pueden parecer banales, pero dan en el clavo: \u00a1los ni\u00f1os peque\u00f1os se benefician m\u00e1s de simples juegos de dedos que de los ordenadores port\u00e1tiles en el jard\u00edn de infancia! Los ejercicios constantes de autocontrol (primero una<br>canci\u00f3n, por muy tentadora que sea la tarta en la mesa) sirven para inmunizarse contra el estr\u00e9s. \u00a1Canta mucho y bien fuerte!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, para realmente poder transformar el pa\u00eds en una naci\u00f3n para todos, con menos pobreza y desigualdad, necesitamos a hombres y mujeres pensantes, capaces de visualizar los grandes problemas que nos aquejan y c\u00f3mo resolverlos; seres humanos solidarios y dispuestos a contribuir<br>honradamente, a levantar de sus ruinas a esta rica naci\u00f3n, pero sumida en una humillante pobreza, y no personas robotizadas, presas de la enajenaci\u00f3n, de la manipulaci\u00f3n o de las drogas. Hagamos los padres, profesores y todos los actores involucrados, la tarea para lograr j\u00f3venes f\u00edsica y mentalmente sanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Guadalupe Orona Ur\u00edas. 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