{"id":2970,"date":"2023-04-14T20:19:24","date_gmt":"2023-04-14T20:19:24","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaacropolis.com\/?p=2970"},"modified":"2023-04-14T20:20:40","modified_gmt":"2023-04-14T20:20:40","slug":"suicidios-en-aumento-por-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/suicidios-en-aumento-por-que\/columnas\/","title":{"rendered":"Suicidios en aumento \u00bfPor qu\u00e9?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">POR: GUADALUPE ORONA UR\u00cdAS<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las muertes son dolorosas, sobre todo para la familia del fallecido, pero cuando se trata de gente trabajadora, como los 39 migrantes que perecieron en las llamas en una estaci\u00f3n migratoria en Ciudad Ju\u00e1rez; que solo quer\u00edan llegar a Estados Unidos en busca de trabajo para mantener a sus familias; o cuando se trata de j\u00f3venes productivos o estudiantes, como los que murieron ahogados en Chimalhuac\u00e1n hace apenas unos d\u00edas, porque ese ayuntamiento morenista no es capaz ni de tapar las coladeras o drenar los c\u00e1rcamos para evitar inundaciones; entonces el dolor envuelve a casi toda la sociedad, se vuelve un dolor social, colectivo y demandante de mejores gobiernos, que no sean ni omisos ante sus responsabilidades ni displicentes e indiferentes ante la tragedia y el dolor humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n, debemos asumir como una tragedia social el n\u00famero de personas, muchas de ellas j\u00f3venes, que se quitan la vida; el suicidio en nuestra juventud va en aumento. Los especialistas en salud mental dan muchas causas de orden sicol\u00f3gico, pero considerado el fen\u00f3meno con m\u00e1s cuidado, este tiene ra\u00edces m\u00e1s profundas: en las condiciones sociales y econ\u00f3micas en que se desarrolla el individuo; y, si reflexionamos un poco, podemos darnos cuenta de que, el joven, que por naturaleza es rebelde, al sentirse completamente aplastado, como si le cayera una losa en su a\u00fan tierno cuerpo, sin esperanzas, y viendo todas sus opciones frustradas, su futuro truncado, por la cadena de injusticias, de pobreza, de abusos y sin posibilidades de alcanzar lo que el propio sistema social le susurr\u00f3 al o\u00eddo y le pint\u00f3 a trav\u00e9s de los diferentes medios enajenantes, no encuentra salida y opta, en su crispada desesperaci\u00f3n y frustraci\u00f3n, por rendirse y dejar de insistir, de luchar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cM\u00e9xico enfrenta un crecimiento acelerado en el n\u00famero de suicidios. En 2021 se estima que 8 mil 848 personas se quitaron la vida, es decir, 23 al d\u00eda. Con una tasa de incidencia a escala nacional de 6.6 por cada 100 mil habitantes, es un problema de salud p\u00fablica con causas multifactoriales que afecta principalmente a los j\u00f3venes, pues 65.6 por ciento de las muertes por voluntad propia en nuestro pa\u00eds corresponden a personas de entre 10 y 39 a\u00f1os\u201d, se\u00f1alaron expertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos estudiosos del tema, como la Dra. Laura Barrientos Nicol\u00e1s, m\u00e9dico psiquiatra y acad\u00e9mica de la Facultad de Medicina de la UNAM, expone que: \u201cEl suicidio en M\u00e9xico es un problema de salud p\u00fablica silencioso y alarmante\u201d. Y nos informa que, de acuerdo con los datos oficiales proporcionados por el Inegi, \u201cel suicidio en personas de 15 a 29 a\u00f1os constituye la cuarta causa de muerte en M\u00e9xico\u201d (1 de febrero de 2023). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, nos marca que: \u201cEl&nbsp;suicidio en M\u00e9xico&nbsp;es un tema latente en la sociedad [\u2026]&nbsp;los mexicanos atraviesan crisis&nbsp;que no son visibles en la superficie, no al menos en la cara que se muestra al turismo. El desempleo, p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, el aumento en costos de vivienda, la pobreza y la desigualdad social son algunos de los factores que influyen directamente en la salud mental de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cual lamentablemente puede terminar en el suicidio\u201d. Es decir, la miseria de la vida y de la sociedad, su descomposici\u00f3n; la frivolidad y el ego\u00edsmo, las penurias econ\u00f3micas en la familia (a pesar de que se trabaje como esclavo durante toda la vida), la drogadicci\u00f3n y el alcoholismo, como hijos leg\u00edtimos de este sistema social tan desigual, tan injusto e inhumano hacen que en ciertas personalidades no exista una verdadera raz\u00f3n para la existencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cExiste algo de grande y de horrible en el suicidio. Hay muchos cuyas ca\u00eddas carecen de peligro, porque, como las de los ni\u00f1os, son desde muy bajo para lastimarse; pero, cuando un hombre se estrella, debe venir de muy alto, haberse elevado hasta los cielos, haber vislumbrado alg\u00fan para\u00edso inaccesible. Implacables deben ser los huracanes que le fuerzan a demandar la paz del alma al ca\u00f1\u00f3n de una pistola\u201d (Balzac).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, tambi\u00e9n, como lo dijo el mismo Balzac, \u201cla resignaci\u00f3n es un suicidio cotidiano\u201d; por lo tanto, los seres humanos con algo de consciencia social debemos no solo ver c\u00f3mo se marchita o fenece nuestra juventud, o bien, resignarnos ante la pobreza y la injusta distribuci\u00f3n de esa riqueza que generan los millones de manos laboriosas. Debemos lograr transformar este pa\u00eds en uno que genere los satisfactores materiales y espirituales para todos; que no mate a nuestros j\u00f3venes, de lo contrario tambi\u00e9n nos volveremos rehenes de dicho delito. Cambiar la sociedad salvar\u00e1 vidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR: GUADALUPE ORONA UR\u00cdAS Todas las muertes son dolorosas, sobre todo para la familia del fallecido, pero cuando se trata de gente trabajadora, como los 39 migrantes que perecieron en&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":2971,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"two_page_speed":[],"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-2970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2970"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2973,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2970\/revisions\/2973"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2971"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaacropolis.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}