Para Jorge Adrián Ordaz Monroy, ser joven nunca significó esperar su turno. Como presidente de la organización El Presente de México, construyó su participación política a partir de una convicción clara: las injusticias no deben normalizarse solo porque hayan existido durante años. Para él, su generación tiene la responsabilidad de cuestionar lo establecido, prepararse y convertir las buenas intenciones en soluciones.
Orgulloso de ser hidalguense y parte de la Generación Z, encontró en la cercanía con la gente, la innovación y la preparación los principios que han guiado su camino. Desde muy joven se preguntó por qué un estado con la riqueza cultural, natural y humana de Hidalgo seguía enfrentando tantas desigualdades. Con el tiempo, esa inquietud se transformó en una causa: no limitarse a señalar los problemas, sino trabajar para resolverlos.
Su incursión en la política nació precisamente de esa inconformidad. Comprendió que Hidalgo no estaba condenado al rezago, pero que alcanzar su potencial requería transformar los recursos y talentos existentes en proyectos capaces de mejorar la vida de las personas.
Uno de sus mayores aprendizajes llegó con su primera candidatura. Aquella experiencia le enseñó que las buenas intenciones no sustituyen la organización, que tener razón no siempre significa saber comunicarla y que ninguna transformación puede construirse sin territorio, estructura y confianza. Lejos de alejarse, decidió prepararse más, trabajar en gobierno, participar en campañas y recorrer comunidades para entender mejor la realidad del estado.

Juventud con preparación y territorio
Uno de los principales retos que enfrentó fue demostrar que juventud no significa improvisación. Frente a quienes consideraban que los jóvenes debían esperar su turno, sostuvo que los espacios no deben otorgarse ni negarse por edad, sino ganarse mediante preparación, trabajo y resultados.
En sus recorridos por Hidalgo descubrió que el desafío no era solo personal. Encontró a muchos de jóvenes preparados y comprometidos con sus comunidades, pero con pocas oportunidades para participar en la toma de decisiones. Por ello, comenzó a impulsar una visión de relevo generacional capaz de combinar la experiencia de quienes abrieron camino con una nueva generación dispuesta a innovar y profesionalizar el servicio público.
Desde distintos espacios ha participado en proyectos turísticos, ambientales, comunitarios y de desarrollo local. Sin embargo, considera que Hidalgo necesita una visión integral que conecte campo, turismo, infraestructura, agua, movilidad, medio ambiente y crecimiento económico. Para él, transformar el estado no significa administrar carencias, sino modificar las condiciones que las generan.
La persistencia ha sido una constante en su trayectoria. Ha enfrentado derrotas, puertas cerradas y momentos complejos, pero las razones que lo llevaron a participar en política siguen vigentes: comunidades con pocas oportunidades, jóvenes obligados a buscar fuera del estado mejores condiciones y regiones cuyo potencial permanece desaprovechado.
Para Ordaz Monroy, persistir no significa aferrarse a un cargo, sino mantenerse firme en una causa. Esa misma idea define su visión del liderazgo joven: conservar lo que funciona, corregir lo que no y construir aquello que aún hace falta.
Desde Morena, movimiento con el que se identifica, apuesta por una nueva generación formada en los principios de la transformación, pero preparada para los desafíos actuales: jóvenes que rechacen la corrupción, utilicen la tecnología, tomen decisiones basadas en evidencia y mantengan cercanía con la ciudadanía.
No busca reemplazar a las generaciones anteriores, sino aprender de ellas y tomar la estafeta. Porque, en su visión, el relevo generacional no debe ser una disputa entre jóvenes y adultos, sino la garantía de que la transformación pueda continuar y fortalecerse en los años por venir.
En política, persistir no es aferrarse a un cargo; es sostener una causa incluso cuando no se tiene ninguno.»



Omar Badillo, (Pachuca, 2000) escritor; poeta y ensayista. Autor de los libros tiemposcuro (Malviaje,2023) y tres (niño down, 2024). Actualmente cursa la licenciatura en Ciencias Políticas en el Colegio Libre de Hidalgo. Se ha desempeñado como tallerista e impartido charlas en foros estatales y nacionales. Destaca su participación en el Congreso Internacional de Ciencias Politicas; con la ponencia, La crisis de los contrapesos politicos en el Senado de la Republica. Ha sido jurado en diversos certámenes en la disciplina poetica. Destaca su participación como gestor editorial, asi como su participación en movimientos sociales y estudiantiles a través de la poesía. Colabora en colectivos de arte como Arte a Casa y Colectivo 27. Se desempeño como Asesor Legislativo en la Administración Publica Municipal de Mineral de la Reforma de 2020 a 2024. Sus publicaciones se encuentran en la revista digital Aleteo Poético y en el Museo de Arte Contemporáneo de Hidalgo.
