Andrea Ruiz: volver a empezar para seguir creciendo

Andrea Guadalupe Ruiz Rodríguez demostró que una trayectoria profesional no tiene por qué seguir una sola ruta. Antes de estudiar Derecho se formó como nutrióloga, pero una experiencia laboral en Querétaro despertó una inquietud que transformó su rumbo. Mientras trabajaba en el área de calidad de una empresa de comedores industriales, los cambios que atravesaba el país la llevaron a preguntarse qué sucedería si estudiaba Derecho.

Hoy cursa el séptimo semestre de la Licenciatura en Derecho y colabora en el despacho jurídico Sissi Anette. Se define como una persona responsable, comprometida y con un profundo deseo de seguir aprendiendo, tanto en el ámbito profesional como en el personal.

Dentro de las distintas ramas jurídicas, encontró en el Derecho Penal el área que más la apasiona, especialmente por la posibilidad de ayudar a otras personas a través del conocimiento y la defensa de sus derechos.

Esta decisión implicó nuevos desafíos, además de que se le sumó el reto de demostrar sus capacidades en un entorno donde la juventud suele ser cuestionada. Pero su respuesta siempre ha sido la misma: prepararse, aprender y dejar que los resultados hablen por ella.

Una segunda oportunidad para construir su camino

Regresar a las aulas después de haber concluido una primera carrera también significó convivir con personas de distintas generaciones, fortaleciendo su crecimiento personal y profesional, permitiéndole ampliar su perspectiva y desarrollar nuevas habilidades.

La persistencia ha sido fundamental en ese proceso y su visión sobre las nuevas generaciones también es optimista. Considera que los jóvenes llegan con ideas frescas, energía y un genuino deseo de transformar su entorno. El desafío, afirma, consiste en orientar esa fuerza, aprender de experiencias previas y convertirla en soluciones que generen un impacto positivo.

Desde su propia historia, Andrea encontró en el Derecho una segunda oportunidad para construir su futuro profesional y una herramienta para cumplir una motivación que se ha mantenido constante a lo largo de los años: seguir aprendiendo para ayudar a los demás.

Nunca es tarde para cambiar de camino; seguir aprendiendo también es una forma de construir un mejor futuro.»

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