Asur Ramos: construir oportunidades desde el servicio

Para Jesús Asur Ramos Corona, construir había significado mucho más que levantar espacios. Como arquitecto, empresario constructor y servidor público, había encontrado en esa vocación una forma de generar oportunidades, fortalecer comunidades y contribuir al bienestar de las familias de Zimapán, lugar de donde es originario.

Hijo de padres trabajadores, creció con los valores del esfuerzo y la honestidad. Como esposo y padre de una hermosa niña, encontró en su familia su mayor motivación y, junto con esta etapa, entendió el éxito como la responsabilidad de construir un mejor futuro para las nuevas generaciones.

Su vocación de servicio cobró fuerza cuando comprendió que su preparación profesional como Arquitecto, podría convertirse en una herramienta para atender las necesidades de su comunidad. Así surgió la Fundación Somos Más.

Uno de los principales retos que enfrenta en su juventud ha sido demostrar que la edad no representó un obstáculo para asumir responsabilidades y, convencido de ello, hizo frente a estas creencias con preparación, trabajo constante y resultados.

Desde el servicio público ha impulsado proyectos de infraestructura hidráulica y sanitaria en Zimapán, mientras que desde la Fundación Somos Más participa en acciones para fortalecer infraestructura educativa, salud, hidráulica y de comunicación terrestre.

Una nueva forma de liderar

Esa convicción también definió su manera de entender el liderazgo. Considera que las nuevas generaciones apuestan por modelos más cercanos, empáticos y colaborativos, donde escuchar, dialogar, construir acuerdos y sobre todo cumplir nuestra palabra es fundamental. Hacer equipo significa compartir una visión, confiar en las capacidades de los demás y respaldarse ante las dificultades.

De cara al futuro, su principal apuesta es fortalecer una cultura de organización, participación y corresponsabilidad en Zimapán. Más que dejar únicamente obras o programas, aspira a contribuir a una sociedad capaz de reconocer sus talentos y ponerlos al servicio de una causa común.

A los jóvenes que dudan en dar el primer paso, les recomienda no esperar el momento perfecto. Los errores y obstáculos formaron parte del camino; lo importante fue aprender, corregir y continuar.

Las mujeres y los hombres no nos medimos por la edad, sino por nuestras acciones y resultados.

¡Los jóvenes sí podemos!

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