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“Dale un pellizco aquí, dale un pellizco acá, no es el estilo, no es mi lenguaje, no lo reconozco”: Olvera

Siete años después de su exilio a la Ciudad de México, José Francisco Olvera Ruiz regresó a la escena política estatal para que su partido, el Revolucionario Institucional (PRI), le otorgue la candidatura por la diputación federal de Pachuca. Enfrente de su aspiración reaparecen las acusaciones de un antiguo colaborador, Pablo Pérez Martinez, quien desde la prisión acusa traición y desvíos económicos del exmandatario, y surgen pendientes por el impago millonario de cuotas al Issste, correspondientes a cuatro años de su administración al frente del gobierno de Hidalgo, ahora bajo el escrutinio de la Contraloría.

En entrevista con Acrópolis Noticias, el exgobernador hidalguense -uno de los tres que mantienen su militancia- afirma que en su lenguaje no está la palabra “pellizcos”, forma coloquial con la cual su exsubsecretario de Finanzas y Administración en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) definió -desde 2018- el mecanismo que presuntamente Olvera Ruiz usó como para desviar el presupuesto, enriquecerse con más de 2 mil millones de pesos y adquirir propiedades mientras él paga en prisión.

Aunque apunta que la anterior administración “fue la interesada en que esto se armara”, niega tener pendientes con Omar Fayad: “Yo alguna vez le pregunté al (ex)gobernador qué pasaba y él me aseguró que él no había dado ninguna instrucción, yo con él no tengo pendientes”. 

El también corredor público afirma que “las circunstancias en las que se encuentra Hidalgo y país” hacen que regrese a buscar un cargo por el estado que gobernó la entidad de 2011 a 2016, y del cual estuvo fuera con Fayad Meneses al mando de la entidad. Tras la salida de cuadros políticos del tricolor – entre ellos dos exmandatarios-, agrega, quedó un vacío en el trabajo político en el instituto político que perdió el control de Hidalgo, en 2022, luego de nueve décadas de dominio ininterrumpido.

Tengo la certeza de que hay una cantidad de militancia aún, pero con la salida de personajes se van perdiendo liderazgos, lo que hace necesario que se reestructuren eso liderazgos”, dice el exmandatario, quien solicitó a la fiscalía Anticorrupción saber si lo investigan.

Con la pérdida de la gubernatura y las salida de cuadros, agrega, hace falta respaldar “a los que quedan leales al partido”, por lo que sostiene que su precandidato es para “aportar su experiencia”.

Salida y la vuelta a la entidad

Históricamente, en la hegemonía priista “la regla no escrita” era que el exgobernador saliera del estado o dejaban la política para que los mandatarios se encargaran del partido, del trabajo político y del gobierno, indica.

Su salida en 2016, junto con la mudanza de su correduría, que ahora se encuentra en la delegación Miguel Hidalgo, en “una oficinita”, añade, fue una decisión suya, “personal”. No hay una razón de “otro tipo”, insiste -como la presión de su sucesor Fayad Meneses- por la que haya dejado la entidad hace siete años.

No me fui exiliado, nadie me corrió, yo consideré prudente cambiar de residencia y no me fui muy lejos, procuré ir a la Ciudad de México y desde ahí he seguido pendiente de muchas cosas (…) Alejado, alejado, nunca he estado, he tenido la distancia prudente que mi intuición me marcó para dejarle el escenario al gobernador (Fayad)”, matiza Olvera sobre su retiro de la entidad que gobernó.

A su vuelta, en busca de una curul y, en automático, de fuero constitucional, pesa la distancia por no haber estado en contacto “en el territorio” ni con las estructuras del partido, muchas de la cuales -dice- no están vigentes y “se les maltrató”.

El fantasma de Pablo Pérez y los pellizcos, “fuera” del lenguaje

Pérez Martinez  fue sentenciado en septiembre de 2020 a 10 años de prisión por el delito de peculado (por 68 millones 795 mil pesos, dinero sustraído con camionetas de valores) y tiene otras dos condenas del mismo tiempo por no pagar el Impuesto Sobre la Renta -que acumuló pasivos de 126 millones y de 491 millones de pesos- al Sistema de Administración Tributaria.

Pese a los señalamientos públicos de su operador, de quien alude una amistad desde la preparatoria, el exgobernador dice desconocer -hasta el momento de la entrevista-, que los procesos penal contra su excolaborador ya tienen una sentencia firme acumulan 30 años de prisión, donde permanece desde el 8 de noviembre de 2018. Olvera insiste en que vincularlo con estas conductas delictivas “no es nada nuevo” y tiene un carácter político para perseguirlo cuando aparecen en la escena pública, incluso ahora “surge el tema posiblemente jurídico”.

Siempre nos quedó el dejo que, de origen, su detención tuvo un carácter eminentemente político, después algunos personajes que estaban en la siguiente administración (a la suya) le encontraron la utilidad de tener a Pablo señalado, en proceso, como para mandarme un mensaje y tenerme entre amedrentado y ahí señalado”, conjetura.

En una carta enviada en noviembre de 2023 a la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de la Procuraduría General de Justicia (PGJH), el exfuncionario -como advirtió en una entrevista a Eje Central en 2018, antes de ser detenido- admite que participó en operaciones para malversar recurso públicos, por ordenes del exmandatario priista, quien -dice- no enfrenta la justicia por la protección de acuerdos políticos.

“El que él diga que tomó dinero para dármelo, implica una primera confesión. Esto no está en ningún expediente, se ha dicho por ahí abierto. Si él esto lo traslada a lo jurídico, está haciendo una confesión de que sí tiene una gran responsabilidad. Pero la tercera realidad, hoy no se ha determinado de dónde dispuso, no tenemos un pendiente en la Auditoría Superior del Estado ni en la Auditoría Superior de la Federación”, asevera entre un constante movimiento de manos para acompañar sus dichos.   

El “exprimer priista”, que no ve a Pablo hace seis años, duda que el exfuncionario haya publicado la carta y se pregunta “cómo es que salió del penal” el documento, por lo que infiere: “Aquí hay otras manos traviesas, que son las que mueven este asunto”.

Alguien le dijo a Pablo que si él me involucraba en el asunto le iban a ayudar con su situación jurídica. Qué lamentable, yo lo lamento por Pablo, todo a pasado: ni le ayudaron ni le resuelven nada y lo que le dicen que diga de mí no lo pueden comprobar, no hay forma de acreditarlo”, añade Francisco Olvera, quien sostiene, por el momento, estar libre de algún proceso en contra.

— Dices “alguien”, ¿quién sería ese alguien? —se le pide precisar.

— Yo tengo las sospechas de que un funcionario que trabajó en la pasada administración, que casualmente repite en esta, es, como se dice, coloquialmente, “la mano que mese la cuna”, no sé que interés tenga, yo solo ruego que no quiera ver ese asunto como algo personal responde.

—¿Carlos Emigdio Arozqueta (quien llevó la representación de los juicios relacionados con desvíos en la SEPH y es el titular del Secretariado Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública)? 

—Yo no quisiera hablar de nombres porque si yo tuviera pruebas, no lo digo en medios, voy y lo hago en la fiscalía a la procurador estatal, yo siento que hay una intención muy delicada. Hoy no tengo ninguna prueba fehaciente, con lo que pueda acreditar lo pública y legalmente, prefiero guardar los nombres en la discreción.

El priista no reconoce haber participación en “los pellizcos” ni el uso de ese término para referirse a la sustracción ilícita de recursos públicos y presuntamente adquirir propiedades. De estas, al menos admite contar con una casa en Pachuca y un departamento y su correduría en la capital del país.

Fíjate que yo no recuerdo haberle comentado a Pablo Pérez, ¡vaya!, no es una palabra que tenga o haya tenido la palabra pellizco, pellízcale, dale un pellizco aquí, dale un pellizco acá, a la mejor alguna vez salió en el anecdotario, porque Pablo Pérez y yo somos amigos desde la universidad, desde la prepa.

No es el estilo, no es mi lenguaje, no es mi forma de pensar o hacer las cosas, no lo reconozco. No se si alguna vez lo dije y de ahí se tomaron, no lo sé o se lo sembraron, pal caso es lo mismo”, añade 

Issste, deuda histórica en periodo olverista

De acuerdo con el Reporte de adeudos registrados por concepto de Cuotas y Aportaciones a los seguros de Retiro del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), publicado en diciembre pasado, el Instituto Hidalguense de Educación (IEH), perteneciente a la SEPH, registra un pendiente de 5 mil 117 millones 506 mil 922.91 pesos, del periodo olverista 2011-2014. Este pasivo es indagado por la Contraloría estatal.

Según Olvera Ruiz, como no ha funcionado “lo de Pablo, lo que le ponen en su boca, manejaron” lo de la deuda del Issste. Esta, dice, no fue creada por su administración, sino heredada.

Pablo Pérez insistió mucho en que la pagáramos, pero cuando quisimos hacer la cuenta con el Issste, en la SEPH se decía que debíamos mil 900 millones, algo así, y el Issste decía de le debíamos mil 800 millones”, agrega.

Tras solicitó una conciliación de la cifra y un plan de pagos al entonces director e el sexenio peñista Sebastián Lerdo de Tejada (fallecido el 22 de mayo de 2015), este “consultó el asunto con instancias superiores”, las cuales no se le permitieron.  

Afirma que posteriormente el entonces secretario de Finanzas y Administración de Hidalgo, Aunard Agustín de la Rocha Waite -actual funcionario del IMSS-, le informó que la federación le hizo un descuento de 600 millones de pesos de las participaciones correspondientes al estado para cubrir pasivos con la institución.

Aquí ya hay una falta de certeza de lo que afirman que no pague al Issste”, insiste ante el reporte oficial del Issste.

La coartada de Francisco Olvera: que la institución no abonó el pago a los años que corresponde a su administración, sino al origen de la deuda que arrastraba la entidad con el ente de seguridad social.

“En mi administración sí se pagó, nadamos que se lo abonaron al cargo más antiguo, que no eran los de mi periodo de gobierno”, añade y en enseguida apunta que no tienen “pendiente de SEPH de solventar” en auditorías estatal y federal.

De los mensajes que ha mandado a la fiscalía y a la SEPH, no ha recibo ninguna comunicación de que esté involucrado “en algún asunto”. La primera instancia no le ha contestado si tiene algún carpeta de investigación pendiente. De la Contraloría -toma agua, un respiro- tampoco.

Y añade: “Si tendría que venir mi secretario de Finanzas que estaba en esa época a aclarar. Él se llevó mucha documentación… copias, para poder aclarar”. Por el memento, insiste con un juego de manos “no hay delito ni responsabilidad administrativa”.

Sin embargo, el precandidato no descarta que las autoridades puedan  procedan en su contra, pues dice que Morena “a nivel nacional” inicia carpeta de investigación para “frenar a la oposición”.

DatoAcro

-Olvera afirmó que el gobierno federal Peña Nieto -en el cual se encontraba incrustado el llamado Grupo Hidalgo con posiciones en el gabinete- no fue “solidario” con Hidalgo.

-“Yo pensé, porque había una identidad con el gobierno federal que arrancó a fines del 2012, yo pensé que habría una mejor atención para el estado, en inversiones, en proyecto, sobre todo que trajeran empleo.Yo creo que al gobierno federal le faltó ser más solidario con el gobierno”.

-Sin embargo, eximió de culpas al Grupo Hidalgo, que encabezaban en el gabinete presidencial los exgobernadores Miguel Osorio Chong y Jesús Murillo Karam.

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